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sábado, febrero 05, 2011

El discurso del Rey

Tras la muerte de su padre, el rey Jorge V (Michael Gambon), y la escandalosa abdicación del príncipe Eduardo VII (Guy Pearce), Bertie (Colin Firth), afectado desde siempre de un angustioso tartamudeo, asciende de pronto al trono como Jorge VI de Inglaterra. Su país se encuentra al borde de la guerra y necesita desesperadamente un líder, por lo que su esposa Isabel (Helena Bonham Carter), la futura reina madre, le pone en contacto con un excéntrico logopeda llamado Lionel Logue (Geoffrey Rush). A pesar del choque inicial, los dos se sumergen de lleno en una terapia poco ortodoxa que les llevará a establecer un vínculo inquebrantable. Con el apoyo de Logue, su familia, su gobierno y Winston Churchill (Timothy Spall), el rey supera su afección y pronuncia un discurso radiofónico que inspirará a su pueblo y lo unirá en la batalla.

Quién siga habitualmente la página habrá notado que lo que aquí gusta son las obras palomiteras. En Cazadores de Recompensas somos amantes de las explosiones, el 3D, el sonido envolvente y las carreras. Pero también (aunque alguien pueda llegar a pensar que sólo a veces) lo somos también de una buena historia. Y pese a que escapamos de las modas y la crítica mayoritaria hasta poder opinar por nuestra cuenta, hay ocasiones en las que el clamor popular habla tan claramente que no queda más remedio que hacer caso.

Debido a esto frente a un primer impulso que nos hubiera llevado a ver RED (ya tendremos ocasión de comentarla más adelante) decidimos hacer caso a ese gusanillo que de vez en cuando nos pide algo diferente y, por supuesto, a las magnificas críticas que está cosechando el filme junto a los premios más jugosos del panorama internacional. Es interesante mencionar antes (vaya a ser que algún amante de la película encuentre este análisis poco efusivo para su gusto) que no soy aficionado a ver películas que me recomienden por activa y por pasiva. Llámenme inocente si quieren, pero me resulta muy complicado no crearme expectativas a poco que me hablen bien de algo; y es muy fácil que dichas pretensiones sobrepasen la calidad del producto por muy elevada que sea la misma.

Es lo que me ocurrió con películas como Braveheart ando convencido de que pasará cuando vea El Padrino (venga, que lluevan las collejas). Cuidado, no hablo ni de que sean películas malas, ni siquiera que no me gusten. Reconozco su calidad indiscutible pero simplemente es que (erróneamente) me esperaba más.

Entrando ya en materia pudiera parecer que esto es lo que me ha ocurrido con El discurso del Rey. No exactamente. Bien es cierto que el trailer me había dado a pensar que en las dos horas de duración de la película encontraría una suerte de "entrenamientos" a cada cual más estrambótico y con más épica. Nada más lejos de la realidad (repito, cosa que no es mala). No, el peso de la narración se mueve en dos pilares, de mayor a menor: La relación que tiene el futuro Rey con todo lo que implica su posición real. Y por debajo, pero no menos importante la relación entre monarca y especialista del habla.

Un filme como este ha de descargar toda la responsabilidad en unos buenos actores (inmejorables Colin Firth y Geoffrey Rush) y un buen guión, recalcando los diálogos, motor de la narración en estos casos. Sobra decir que todos los indicados cumplen sobradamente con su cometido. A pesar de todo se aprecia un gran trabajo de dirección de cámara que se traduce en unos planos poco habituales en "películas de gente hablando", con unos aires muy marcados que refuerzan el dramatismo (o no) de cada escena. El paquete se completa con una banda sonora perfectamente apropiada para cada momento. Una obra que seguramente termine de arrasar en los premios internacionales que quedan por repartir como ya viene haciendo desde un tiempo atrás.

Mencionar que en algunos momentos muy pequeños, el ritmo puede hacerse ligeramente lento. Esto ocurre no por una bajada de calidad en las escenas en las que el Rey ha de asumir su papel y luchar contra las imposiciones de su familia. Dichas escenas son en algunos momentos auténticas proezas de interpretación. El "problema" es que el pulso que mantienen los dos coprotagonistas es tan delicioso que cada pausa es un mirar el reloj a la espera de que vuelvan a enfrentarse.

En definitiva, después de mucho tiempo visionando películas divertidas, o muy entretenidas; volvemos a encontrarnos con algo nuevo. Una película que se puede recomendar a todo el mundo a sabiendas de que, les guste más o menos... nunca podrán decir que es una mala película.

2 comentarios:

Irene Roga dijo...

Graciaas!

Logos dijo...

Jajajajaja, a mandar! Espero que te guste lo que hay por aqui, que siempre vienen bien manos (o comentarios) amigos para seguir con el proyecto a flote!!