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lunes, octubre 27, 2008

Camino

Pamplona, junio de 2001. Camino, una preciosa y dulce niña de once años, vive sus últimos momentos en la habitación de un hospital. Rodeada de familiares, amigos, sacerdotes y un número inusitado de personal clínico, da a todos un casi sobrenatural ejemplo de muerte serena y feliz. En una atmósfera de santidad y cuando parece que la muerte es ya inevitable, ocurre algo extraordinario en la habitación. Inspirada en hechos reales, CAMINO es una aventura emocional en torno a una extraordinaria niña de once años que se enfrenta al mismo tiempo a dos acontecimientos que son completamente nuevos para ella: enamorarse y morir. CAMINO es, sobre todo, una luz brillante capaz de atravesar todas y cada una de las tenebrosas puertas que se van cerrando ante ella y que pretenden inútilmente sumir en la oscuridad su deseo de vivir, amar y sentirse definitivamente feliz.

Soberbia. Una auténtica delicia. Desde el primer minuto al último un ejemplo de cine bien hecho.

Es imposible decir nada malo sobre esta pelicula. Quizás y solo quizás alguien se podría escudar en que su metraje sea levemente excesivo. Pamplinas. Y quizás y solo quizás alguien podría argumentar que no se trata de una pelicula apta para personas sensibles. ¿Pamplinas?

Camino es un filme duro, muy duro. Desde un primer momento resulta imposible no empatizar con todos y cada uno de los personajes. En todo momento somos capaces de sentir todos y cada uno de sus sentimientos como los nuestros propios. Cada lágrima, cada sonrisa, cada momento de ternura llegan al corazón del espectador como si fuesemos los protagonistas de la obra. Y se trata de sentimientos dificiles de apartar. Es muy posible que nos sintamos invitados a llorar viendo la pelicula, pero ¿son lagrimas de tristeza? Definitivamente si, pero también son lagrimas de alegría. De esa alegría disimulada. Esa alegría que casí se confunde con la ternura. Una alegría que solo nos permite esbozar una mínima sonrisa mientras pequeñas larimillas se nos escapan de los ojos.

La protagonista de la historia es todo un ejemplo. ¿Pero un ejemplo de qué? ¿Un ejemplo de fe? ¿De entereza? ¿De como funciona la mente de un niño? ¿O quizás de todo eso y mucho más? Es dificil definir con palabras todas las sensaciones que transmite la trama en todo momento. Se podría decir que se trata de una dura critica al Opus Dei, y sobre todo a los fanatismos religiosos que se aferran a sus creencias sin tener en cuenta que, si bien para muchas personas la religión es muy importante y necesaria, también hay que vivir la vida y disfrutar de las pequeñas cosas.

En más de una ocasión, el espectador se sorprenderá a si mismo, sonriendo con complicidad a las niñas en sus conversaciones de pre-adolescentes, odiando amargamente los comportamientos fanaticos de la madre de Camino, o deseando apoyar con toda sus fuerzas a un padre desesperado que ama con locura a sus hijas... y eso, no es nada facil de conseguir para una pelicula. Es muy facil hacer llorar. Es muy sencillo plantear escenas tristes y escribir unos dialogos sensibleros que nos ataquen con la lágrima facil. No es el caso de la obra que nos ocupa. Primeramente porque no solo provoca tristeza, como ya hemos mencionado. Y segundo, porque las lágrimas que pueden llegar a brotarnos de los ojos, no son nada fáciles. Sino que vienen, una vez más como ya hemos dicho, de una empatía absoluta con los personajes.

En definitiva, nos encontramos ante una pelicula preciosa, de obligado visionado para todos aquellos que quieran disfrutar de una magnifica historia. Tan dura y tierna que más de uno, pese a proferir enormes alabanzas del filme, no se sienten preparados para volver a verla.

2 comentarios:

fesser dijo...

Ya se ve que, después del fracaso en taquilla (la 7ª película de la semana pasada, y eso que no había muchas más), a Fesser le interesa crear polémica antes del fin de semana.

Cometí el error de ir a ver Camino, lo cual sólo me hizo pasar un mal rato con una película larga, lenta y sangrienta. Estoy de acuerdo con los críticos: el tema se aborda lentamente y la película resulta como una patada en el estómago. Tuve que irme al cabo de dos horas de película… y todavía le quedaba lo peor, según me han contado.

La película ya está en la red para descargar. Os recomiendo que os la bajéis y gastéis ese dinero en unas buenas copas, en lugar de pasar un mal rato en el cine.

Kefka dijo...

¿El papagayo este que dice SIEMPRE lo mismo en todos los sitios en los que se habla de Camino quién será? ¿Otro del Opus?

En fín, que muy buena reseña. La película es una obra maestra, quien diga lo contrario simplemente está cegado por su fanatismo.