¿POR DONDE EMPIEZO?

viernes, julio 31, 2009

Green Lantern: First Flight

Hal Jordan, un piloto norteamericano, es reclutado para unirse a los Green Lantern Corps y es colocado bajo la supervisión del respetado Linterna Superior: Sinestro. Hal pronto descubre que su mentor es la posible figura central en la conspiración que amenaza con destruir las filosofías, tradiciones y jerarquía de los Green Lantern Corps. Jordan deberá pulir rápidamente sus nuevos poderes y combatir a los traidores entre sus compañeros para mantener el orden en el universo.


La verdad es que Green Lantern (en castellano Linterna Verde) de primeras puede resultar un personaje que no llama la atención: un policía intergaláctico con un anillo que puede hacer todo lo que se imagine (¿también hace hamburguesas?, me llegaron a pregunta con no poca sorna). Si uno echa mano a los primeros tebeos del personaje la cosa tampoco ayuda. El arma más poderosa del universo (el anillo de un Lantern) y no puede hacer nada contra cosas de color amarillo. Chungo, ¿verdad? Sin embargo, realmente nos encontramos ante uno de los personajes más interesantes de los comics que posiblemente se hayan creado (al menos desde mi punto de vista claro, que para eso el blog es mío). Especialmente si uno se hacerca desde la magnifica mitología que Geoff Johns está creando en la etapa contemporánea del personaje. Y es precisamente utilizando los elementos de esta etapa (salvando las distancias, por supuesto) que parte la película.

Green Lantern: First Flight es la nueva entrega de Universo DC siguiendo la estela de Justice League: The New Frontier (la única previa a este Green Lantern inédita en nuestro país), La Muerte de Superman, Batman: Guardián de Gotham y Wonder Woman. Pese a que nos cuenta el origen de Hal Jordan como Lantern (de una forma extremadamente rápida; punto a favor, ya vale de perder media película en contar unos origenes que a veces ni siquiera interesan) el resto del filme se centra en el posible origen de los Sinestro Corps (los Lanterns amarillos). La verdad es que hay muchos personajes pivotados de sitio y en pro de una mayor simplicidad de la historia se han omitido muchas cosas del comic. Sin embargo, los principales conceptos están ahí: la fuerza de voluntad, el miedo, el verde, el amarillo, las baterías de poder, Quard... incluso Ión (lástima que no aparezca Parallax, pero se entiende su ausencia). Una forma simple y rápida de sintetizar en 75 minutos la nueva mitología de los Green Lantern Corps.

Centrandonos en el resto de aspectos podemos comentar que si bien la animación es bastante correcta, los diseños de los personajes no me acaban de convencer del todo. Especialmente los uniformes, tan variopintos en el comic, y aqui pasados todos por el mismo taller de corte y confección. Los detalles añadidos por ordenador están bien, pero no se integran todo lo correctamente que deberían en la animación, como sí ocurre en series como Futurama. Un gran punto positivo es la música, que data del episcismo necesario al filme. Oyendo el tema principal, uno se sorprende pensando en cómo será la película de imagen real sobre el personaje que ya nos han prometido.

En definitiva una película entretenida sobre un gran personaje, en la línea de la serie Universo DC, posiblemente sea la mejor después de Wonder Woman recomendada como simple producto de entretenimiento y solo de obligado visionado para los seguidores del personaje, como suele ocurrir con este tipo de productos. Ya sólo queda esperar que llegue a nuestro país en breve.

Up

Up es una comedia sobre un vendedor de globos de 78 años, Carl Fredricksen, quien finamente consigue llevar a cabo el sueño de su vida al enganchar miles de globos a su casa y salir volando rumbo a América del Sur.

Pero descubre demasiado tarde que la mayor de sus pesadillas se ha embarcado también en el viaje: un Explorador de la Jungla llamado Russell, que tiene 8 años y un optimismo a prueba de bomba.


¿Quién ha dicho que para hacer una buena película de aventuras hay que imitar a Indiana Jones? Porque eso es lo que es Up, ¿no? ¿Una película de aventuras? Claro que también la podríamos englobar por méritos propios en la comedia. O en el drama. ¿Quién dijo que las películas de animación eran sólo para niños?

Tantos conceptos me abruman. Así que descansemos del largometraje para tratar antes la nueva obra maestra que una vez más Pixar nos ofrece en forma de cortometraje previo al filme. En esta ocasión nos encontramos con una nueva perla de humor mudo. Debido a su escasa duración no voy a entrar en detalles de argumento, prefiero que todo aquel que vaya a verlo se sorprenda como me pasó a mi. Sólo decir que si el nivel de humor es tan sobresaliente como en cortos anteriores (Pajaritos, Abducidos, El Hombre Orquesta o Presto! por poner algunos ejemplos) el aspecto técnico no se queda atrás. En plena era de las películas de animación por ordenador, Pixar vuelve a sorprendernos con un acabado impresionante.

Volviendo al largometraje, como ya pasara con los anteriores de la casa, se me llena la boca al hablar de ellos, de ahí que no me vaya a poner a desgranar una por una las excelencias de la película (que son muchas y muy buenas). Baste decir que el altísimo listón impuesto por Wall-E queda superado. Tal vez no ampliamente, pero ya solo con igualarlo nos hubieramos conformados. Estos muchachos saben hacer buen cine, y cualquiera de los comentarios que hiciera con la película del robot basurero, valen para esta. La película comienza de forma más drámatica, para lentamente ir sacando su lado cómico y aventurero. Los personajes son sencillamente deliciosos con una personalidad fuerte y totalmente atrayentes. Las escenas de acción (no hay que olvidar que los protagonistas son un viejo, un niño, un perro y un pollo gigante) son tremendamente épicas y absorventes (la música de Michael Giaccino ayuda mucho).

En definitiva, un auténtico peliculón. No esperen argumentos, fiense ustedes de mi. O si han visto alguna otra película de Pixar, fiense de ustedes mismos y vayan todos a verla, que además en 3D, pues como que mola más.

jueves, julio 02, 2009

Canción de Hielo y Fuego 1: Juego de Tronos

Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddar Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte de su amigo el rey Robert Baratheon, llamado el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddar Stark ocupará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de todos los suyos.

En un mundo cuyas estaciones pueden durar decenios y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y sed de venganza, el amor y el poder hacendel juego de tronos una poderosa trampa que atrapará en sus fauces a los personajes... y al lector.


Poca justicia hace la sinopsis a una de las mejores novelas de fantasía (o no) mejor escritas en mucho tiempo. Y es que tras leerla (la sinopsis) uno siente especial impulso de coger y devorar la novela. Como tampoco ocurre al abrirla y terminar el prólogo. Ni siquiera cuando uno ya lleva unos cuantos capítulos uno es consciente de esto. Pero al llegar a la mitad de la novela, por alguna extraña razón, no podemos soltar el libro. Sin darnos cuenta nos hemos enganchado de tal manera, que no sólo devoraremos el ejemplar que tenemos en las manos, sino que no pararemos hasta acabar con todo.

Y es que es cierto que de entrada la obra puede resultar un poco confusa. Pero también lo es El Señor de los Anillos de Tolkien y precisamente no está considerada como una mala obra, no. Durante los primeros capítulos (cada capítulo lleva el nombre de uno de los protagonistas y narra la historia desde su punto de vista) la cantidad de nombres, lugares, apellidos, casas... será tal que más de una vez os sorprenderéis revisando las paginas anteriores, el mapa o los apéndices de las casas del final para saber quién es quién. Pero que nadie se apure. Los personajes están tan bién definidos, que a poco que empiecen a coger protagonismo empezareis a quedaros con ellos, a cogerles cariño, u odio... mucho odio.

Y es que ahí radica lo más interesante de todo el asunto. Al ver las cosas desde el punto de vista de un personaje, uno se forja una idea de lo ocurrido. Pero, ¿que ocurre cuando vemos las cosas desde el punto de vista de otro de los personajes? Ese es el juego de tronos, la enorme cantidad de giros imprevistos que dan las cosas en cuanto pasamos por los ojos de uno u otro personaje. No, Juego de Tronos no es un libro que uno se compre al verlo en las estanterías de su librería habitual. Uno se compra este primer volúmen porque alguien que lo ha leido le OBLIGA a leerselo, tal es el ansia que tiene de poder comentarlo con más gente. Buen momento de aprovechar es ahora que ha salido la edición de bolsillo (2 tomos que equivalen al tomo unico de la edición normal o de tapa dura) a un precio de lo más asequible.

En definitiva, no voy a hacer una recomendación de este libro. Os INSTO a que lo leais, empezadlo. Si al terminar el primer tomo de la edición de bolsillo (o la mitad del libro en edición simple) podeis repudiarme por largo tiempo. No os arrepentireis.

viernes, junio 19, 2009

All Star Batman & Robin

Tras presenciar el asesinato de sus padres durante una actuacion circense, Dick Grayson es liberado por Batman de la custodia de unos agentes corruptos del Departamento de Policía de Gotham City. Lo que en última instancia pretende el álter ego de Bruce Wayne es reclutar al joven Grayson como aprendiz, socio y soldado en la guerra que se avecina...

"Un caballero más oscuro" se puede leer en la contraportada. Ya volvemos a confundir, en esa extraña manía implantada en los 90, los tebeos oscuros con un tipo de tebeo en el que el bueno, no es tan bueno como Superman. Una supuesta clase de lectura mucho más adulta.

Y nada más lejos de la realidad. El Batman que podemos encontrar aqui, es un Batman más molón. Con perdón de la expresión, un auténtico "chulo-putas". ¿Eso es un caballero más oscuro? Por el hecho de que el protagonista mutile a los villanos, diga palabrotas y se cepille a Canario Negro en mitad de la
calle tirados en el suelo, ¿nos encontramos ante un mejor tebeo? ¿Qué necesidad tiene el lector de hoy en día de sentirse más maduro por el hecho de leer historias de moralidad dudosa? Cuidado, no seré yo quien niegue el atractivo de este tipo de relatos, pero ¿que ocurre cuando estás carácterísticas tan marcadas se convierten en algo gratuito?

Abrimos ya el tomo y comenzamos a ojear las ilustraciones. Jim Lee sigue tan impactante y molón como siempre (el adjetivo se vuelve a repetir). Sin embargo, al empezar a leer uno se da cuenta que de nuevo es lo único que puede aportar a la historia: mucha posturita y mucho posible diseño futuro para camiseta. Sentimientos enfrentados con este dibujante, por un lado se trata de unas ilustraciones tremendamente atractivas para el lector, pero si uno rasca ligeramente la capa superficial, se da cuenta que no hace otra cosa que presentar personajes totálmente estáticos. Como si se tratase
de estos albumes de pegatinas con un paisaje en el que nosotros pegabamos y despegabamos una y otra vez a los protagonistas. No, tras ojear el dibujo queda claro que el apartado gráfico no va a convertir a este cómic en una obra maestra. Y menos despues de comprobar como a un Bruce Wayne perfectamente afeitado, le crece la barba por arte de magia al ponerse la capucha de Batman... anonadado me quedo...

Empecemos a leer entonces, a ver si es el guión el punto fuerte de la obra... Se trata de Frank Miller (Daredevil: Born Again, Sin City, Batman: El retorno del Caballero Oscuro...) no puede ser malo, ¿no? Pues efectivamente, malo, lo que se dice malo, pues no es. La historia está bien contada, no resulta aburrida. Sin embargo, ese regusto de intentar hacer algo transgresor convirtiendo a Batman en un psicópata... resulta interesante, si, pero tampoco es ninguna maravilla. Bien es cierto que dos de las líneas editoriales
que más éxito tuvieron en su época en Marvel y DC fueron los Otros Mundos y los What if...?. Tebeos fuera de continuidad donde se mostraban las historias de siempre pero con un enfoque nuevo. Viendo el atractivo de este tipo de productos no se puede culpar a Miller por querer presentarnos a un nuevo Batman. Esto ya será cuestión de gustos, pero desde luego en mi caso no termino de verle el atractivo.

Por otra parte (y siguiendo con el guión) la obra se encuentra muy fragmentada, y después de 9 numeros (los que incluye el tomo) uno todavía no tiene claro de qué va la película. Miller pierde paginas y páginas presentando personajes que uno no acaba de entender para que salen... como por ejemplo toda la trama relacionada con Canario Negro. O el accidente de la periodísta que sale con Wayne. Parece ser que el sello All-Star lo que hace es presentar a un innumerable plantel de secundarios que orbitan en torno a Batman. O lo que es lo mismo, ¡mirad que molones son los diseños de Jim Lee de todos estos personajes! Esperemos que
la serie continúe y vaya cogiendo forma. Cosa complicada teniendo en cuenta que el último número apareció en agosto de 2005, y no se vayan todavía que aún hay más, se trataba de el número 10. ¿Qué cuantos números trae el tomo? Pues el tomo de planeta (muy bonito, por cierto) comprende los números del 1 al 9 de la edición americana. ¿Qué narices ha pasado con el 10? Decisiones editoriales aparte (no termino yo de verle la utilidad a dejar el ultimo número fuera. Muchos hilos argumentales tienen que cerrarse en este ultimo capitulo para que la historia planteada en los nueve anteriores cobre sentido. Asi que a día de hoy, All-Star Batman & Robin no deja de ser una anécdota, un curioso experimento de la mente de Miller de presentarnos un nuevo Batman, un Batman más ¿oscuro?

En definitiva, un comic entretenido, nada más. Una compra obligada para aquellos lectores que adoran a los personajes que pegan primero y nunca preguntan. Para los démás... dependiendo de con el pie que se hayan levantado, opinarán mejor o peor, pero que nadie se engañe, es un Otros Mundos más, y como tal debe ser tratado.

miércoles, junio 10, 2009

Dementium: The Ward

Te despiertas solo y a oscuras para descubrir que estás en un misterioso hospital abandonado que parece congelado en el tiempo. Solo tienes vagos recuerdos sobre quién eres y ninguno sobre los pasos que te han guiado a este lugar aterrador. A medida que avances por los oscuros pasillos y te encuentres con horribles criaturas, descubrirás pistas que te despertarán recuerdos aislados y desvelarán una verdad que es más horrenda incluso que el atroz hospital Redmoor.

Con varios años de vida, queda patente que la portátil de Nintendo cuenta con una potencia considerablemente inferior a la de su homóloga de Sony. Lo mismo ocurre con sus hermanas de sobremesa. Ésta falta de potencia suele ser la excusa que utilizan las desarrolladoras para justificar la ausencia de calidad grafica. Pero de vez en cuando aparecen pequeños juegos que demuestran que lo unico que queda justificado es la ineptitud de dichos estudios.

Al arrancar el juego uno empieza a sentir miedo. Cosa dificil si tenemos en cuenta de la consola que hablamos. La música empieza a meternos de lleno en la historia así como los efectos de sonido ya desde el mismo menú. Arrancamos la partida y durante el primer nivel no podemos hacer otra cosa que sorprendernos. Unos escenarios sencillamente deliciosos así como unas animaciones espectaculares para una Nintendo DS. Posiblemente nos encontremos ante la ambientación mejor lograda para la portátil. Damos nuestros primeros pasos totalmente a oscuras y encontramos una linterna que pasa a ocupar el primer hueco de nuestro invetario, lo que ya nos indica que no podremos ver y disparar a la vez. Aumenta nuestro miedo. El hecho de que contemos con un cuaderno en el que pone "¿Por qué lo has hecho?" también nos augura dos cosas: Puzzles interesantes, ya que podemos anotar cosas en el cuaderno usando el stylus y un argumento de lo más interesante, ya que parece que somos los responsables de un asesinato (una mujer muerta y una niña que huye de nosotros constantemente... ¿nuestra familia?). El miedo y la emoción se combinan durante el primer rato de juego. Todo es perfecto, ¿no?

Por desgracia el juego va perdiendo fuelle conforme avanzamos. El control, pese a innovador, acaba cansando tras un rato de juego, provocando que disminuya nuestra pericia y nuestras ganas de explorar. Ya que si bien el juego es completamente lineal, será necesario explorar todas las habitaciones para conseguir todas las armas y munición existentes. El control es la principal lacra del juego. Ya que además de lo ya mencionado, el jugador cansado reparará en otros fallos que con una jugabilidad más atractiva hubieran pasado desapercibidos. Los escenarios son repetitivos hasta la saciedad (aunque no quedan mal, ya que nos recorremos los 8 pisos de dos edificios conectados), y el interesante argumento solo avanza en momentos muy puntuales, dejando el resto del juego en un "mata y avanza" o para los más habilidosos en un "avanza" simplemente. Los a priori interesantes puzzles son aún más puntuales si cabe que las minimas dosis de historia y son extremadamente sencillos de resolver (poco aprovechado queda el cuaderno de notas). Para colmo el juego adolece del mismo fallo (gordísimo a mi entender) que aqueja a los ultimos Silent Hill (desde la 4ª entrega). Por intentar crear una atmósfera de tensión y misterio, se rebuscan en sí mismos con la trama y, tras una escena final impactante, no solo no se ha explicado nada sino que se crean más incógnitas. Las cosas claras y el chocolate cómo más le guste a cada uno.

¿Hablamos entonces de un buen o mal juego? Pues se trata de un buen juego, no cabe duda. Pero sus enormes virtudes quedan totalmente compensadas por sus fallos, haciendo que se quede en mitad de la tabla. Hay anunciada una secuela, por lo que es de esperar que mantengan el nivel de graficos y ambiente, y pulan más la historia y la jugabilidad, entonces estarémos ante un juego completamente redondo.

En definitiva, un juego que merece la pena jugar por su ambientación y su argumento. Pero que llegados a un punto, se convertirá en un auténtico compromiso por el simple hecho de llegar a ver el final.