¿POR DONDE EMPIEZO?

miércoles, enero 23, 2013

El Castillo en el Cielo

Una aeronave se desliza sobre un mar de nubes en una noche de luna llena. Muska, un agente secreto del Gobierno, acompaña a una joven llamada Sheeta. Repentinamente, la nave es atacada por piratas que, al igual que el Gobierno, buscan el secreto de la piedra que Sheeta lleva alrededor del cuello. Se trata de la llave que abrirá las puertas de la Fortaleza Celeste, una isla flotante en medio del cielo creada por una antigua civilización que hace mucho tiempo desapareció del planeta. Pazu, un joven muchacho, se hace amigo de Sheeta, le ayuda a escapar de sus perseguidores y juntos se disponen a resolver el misterio de la Fortaleza. Cuando inicien su viaje, pondrán en marcha una cadena de acontecimientos irreversibles. En este misterioso lugar encontrarán un tesoro mucho más grande que el poder de gobernar el mundo.

Si hace poco hablábamos de que Studio Ghibli consta como el nombre propio más potente en el mundo de la animación japonesa, el de Hayao Miyazaki está unido a fuego a la marca. No obstante se trata del director que más veces ha repetido cargo al frente de las obras de la compañía, además de ser uno de sus fundadores. Seguramente debido a ello, la inmensa mayoría de los filmes tienen una enorme cantidad de elementos comunes. (Algo que ni siquiera monstruos de la animación como Disney han logrado en un margen de tiempo mucho más amplio).

Pese a que Nausicaä del Valle del Viento está considerada la opera prima de Ghibli, realmente es ésta que nos ocupa hoy la primera en ser rodada bajo el sello del estudio. Sin embargo, en aquí empiezan a hacerse ya patentes algunos elementos recurrentes en la obra de Miyazaki (y por lo tanto de Studio Ghibli). Obviando el estilo gráfico (ya pudimos atisbarlo en Nausicaä y ahora ya podemos decir que ha llegado para quedarse) hay una serie de conceptos que se repiten una y otra vez (en mayor o menor grado) sea cual sea la película que escojamos. El primero de ellos es el protagonista femenino (Nausicaä, El viaje de Ghihiro, Mi vecino Totoro, Ponyo en el acantilado, El Castillo Ambulante, Arriety y el mundo de los diminutos...). Generalmente nos encontramos ante una chica, relativamente joven que no tendrá que afrontar su aventura en solitario ya que casi siempre contará con la ayuda de un co-protagonista masculino de su misma edad (Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro). Y es que el concepto de la amistad parece ser un elemento muy fuerte para el director japonés,

La aeronáutica también parece ser elemento recurrente y es que no resulta dificil ver en sus cintas toda una suerte de vehículos para desplazarse por el aire (Nausicaä del Valle del Viento, Porco Rosso), de una u otra forma, los personajes siempre acaban volando en algún momento de la historia. El tercer tema son los castillos, hasta el punto de protagonizar más de un título de la filmografía (El Castillo Ambulante, El Castillo en el Cielo, Nausicaä, El viaje del Chihiro). Y la naturaleza siempre parece estar presente también, de manera habitual en forma de bosque y las criaturas que lo habitan (Mi vecino Totoro, La Princesa Mononoke).

Pero lo más curioso es que absolutamente todos esos elementos (que ya eran visibles en Nausicaä del Valle del Viento) es aqui donde se conjugan con mayor fuerza. Baste con decir que la historia gira en torno a una chica que junto a su amigo lucha por encontrar un castillo construido en torno a un árbol en el cielo, más claro agua. Por todos estos motivos, El Castillo en el Cielo se me antoja de vital importancia a la hora de ser tenida en cuenta por cualquiera que quiera enumerar las obras más fundamentales de Studio Ghibli. Más allá de su calidad individual como película. Que no le falta. Aquí es donde nos encontramos con el cuento. Esa historia cargada de inocencia tan propia de Miyazaki donde el valor y la amistad son el motor que empuja a unos protagonistas que actúan movidos por su buena conciencia. Porque es lo correcto. No se encuentra entre los "grandes" de la fimografía, pero si que consigue destacar con la suficiente fuerza.

Artísticamente quizás el trabajo sea un poco más pobre que en la película previa. Pero aún así está lo suficientemente trabajado para mostrarnos un mundo creíble. Los personajes, especialmente Pazu, conectan con nosotros rápidamente. Aunque no terminan de convencerme los diseños de los piratas, especialmente el de su capitán. No se los conceptos que funcionan o no en Japón, pero aquí una señora mayor (y quiero decir MAYOR), voluptuosa y con dos trenzas rosas me trae a la cabeza ideas bastante desagradables. Al menos estéticamente.

En resumen, una película muy entretenida y bonita. Creo que es una de esas obras que se pueden recomendar a todo el mundo sin excepciones, siempre y cuando no esperen una obra maestra. Prohibida a aquellas mentes inmaduras que vayan a estar riéndose y señalando a la pantalla cada vez que se mencione que el Reino Celeste responde al nombre de Laputa...

martes, enero 22, 2013

Nausicaä del Valle del Viento

1.000 años después de una horrible Guerra Mundial, la humanidad apenas sobrevive a orillas de un bosque contaminado con gases tóxicos e insectos mutantes gigantes, que cubren gran parte de la Tierra. Una situación provocada por dicha guerra. El Valle del Viento es un reinado minúsculo, rodeado de reinos más poderosos y hostiles que suelen tener conflictos entre ellos. Nausicaä es la princesa del Valle y única hija del rey Jihl. Gran piloto y guerrera, es también compasiva y solícita de toda vida. Ella trata de encontrar un sentido al bosque contaminado y se resiste a ver a los insectos como enemigos. La crisis estalla cuando el reino vecino de Tormekia, liderado por su princesa, Lady Kushana, invade el Valle del Viento para intentar revivir a un mortífero Dios Guerrero de la antigüedad con el propósito de triunfar ante sus enemigos y el bosque contaminado. La situación empeorará cuando el reino de Pejite entre en conflicto también.
Seamos amantes del cine de animación o no. Rara es aquella persona que no conoce, al menos de pasada a Totoro. Seguramente la mayoría de quienes son capaces de imaginarlo difusamente en sus mentes no logren siquiera ponerle nombre. Sin embargo, ahí está el icono. Pero este duende de aspecto gatuno, significa algo mucho más grande para el ojo entrenado. Es la inconfundible firma de Studio Ghibli. Cine de animación con MAYÚSCULAS. Pero, ¿cuales fueron los orígenes? ¿Que primeros pasos dieron aquellos que hoy se consideran los mejores en su trabajo?
Cuando la compañía de animación aún ni siquiera existía como tal, un grupo de nipones amantes de eso que nuestros padres siempre han llamado "dibujitos animados" buscaban alcanzar un sueño. El de fundar una empresa que se dedicara a producir películas animadas. Al frente de estos soñadores, Hayao Miyazaki, al que hoy en día calificarlo de Maestro es quedarse corto. La cuestión es que en los ochenta se encontraron con el mismo problema que existe hoy en día: para lograr financiación los inversores querían ver al menos un trabajo previo. Y nadie estaba dispuesto a soltar un duro (que se dice comúnmente) en un proyecto que no estuviera basado en un manga. Ya sabemos como son estos japoneses (rara es la vez que no podemos encontrar la misma obra en papel y celuloide). Afortunadamente, Miyazaki ya llevaba años trabajando en algo. La cosa debió cuajar si estamos hablando de esto hoy. 
De la versión impresa de Nausicaä no vamos a hablar (al menos de momento). Hoy el protagonismo se lo lleva la película. Siempre resulta muy divertido comprobar como todas las obras son deudoras de su tiempo. En este caso el chivatazo nos lo da el sonido, con unos efectos casi idénticos al que hacían personajes de Bola de Dragón o Caballeros del Zodiaco. Cosas del anime. No se preocupen, aquellos con más de 30 años sabrán a qué me refiero. 
Pero más allá de la anécdota, se pueden decir muchas más cosas del filme. De lo más general a lo más concreto, el ritmo resulta un poco lento (para que vean hasta que punto, la película fue recortada 30 minutos en su primera distribución en EEUU) y además cuesta pillarle bastante el hilo al asunto. En este último aspecto concreto recuerda bastante a casos como el de Akira donde uno se siente bastante perdido durante el metraje, como si los personajes nos llevaran de un lugar a otro sin decirnos qué es eso que ocurre y que todo el mundo conoce menos nosotros. Fallo, a mi entender, como consecuencia del trasvase de información del guión del tebeo al guión de la película. Un goteo de información perdido por el camino, que si bien no es imprescindible para el buen desarrollo de la trama, si se antoja bastante importante (en algunos momentos el espectador mira a su compañero de butaca como si se hubiera quedado dormido unos segundos críticos) para la correcta comprensión de la misma. Que le vamos a hacer, consecuencias de tener que contar lo mismo en solo un par de horas.
La animación, sin ser sobresaliente (Ghibli nos ha acostumbrado a la excelencia) ya apunta maneras sin quedarse muy lejos de lo que aún queda por venir. Y los personajes ya tienen ese inconfundible "toque" que aquellos que disfrutamos con las películas del estudio, ya reconocemos con tan solo ver un par de fotogramas. Sin embargo, aquellos que sólo hayan visto los filmes más populares (Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro por poner las primeras que vienen a mi mente) y que erróneamente puedan pensar que las obras de estos japoneses siempre son de corte más infantil o azucarado, se sorprenderán al encontrar una obra más adulta con mucha más acción (aunque sin llegar al extremo de La Princesa Mononoke). Los personajes están todos correctos, aunque ninguno llega a calarnos tan hondo como sí lo harán futuros protagonistas. Ni siquiera la propia Nausicaä, a pesar de estar bien construida (se pierde algo de ese "don" que se comenta de pasada que tiene y queda mucho más aclarado en el manga) llega a conseguir que nos emocionemos en los momentos álgidos de la cinta.

En cuanto a la edición en castellano, poco podemos decir ya que ahora mismo se trata de un producto difícil de encontrar. Sony la editó en Blu-Ray como parte de la Studio Ghibli Collection, pero los derechos posteriormente pasaron a Aurum que de momento no se ha animado a reeditarla. Así que de momento, queda el mercado de segunda mano para aquellos que quieran hacerse con ella.

En resumen un producto muy correcto. Por encima de cualquier opera prima de animación, que ya deja entrever la colección de joyas que llegarían con el tiempo. Posiblemente a tener en cuenta más sobre el papel. Aún así una vision obligada para todos los amantes del cine de Hayao Miyazaki o de Studio Ghibli.

martes, junio 26, 2012

Transformers: Infiltration

Están entre nosotros. Aquí, ahora. Han estado en la Tierra por más de dos años. La población ha ignorado su presencia o sus terribles intenciones. Una fuerza de avance de mecanoides alienígenas, en formas diseñadas para imitar los vehículos locales de transporte, aparatos de comunicación y armamento, promoviendo la puesta en marcha de un plan de asombrosas proporciones. 
La fugitiva Verity Carlo ha adquirido una palm, pero el "vendedor" de quién la ha robado es más de lo que parece. Ahora, ella y el seguidor de la teoría de la conspiración, Hunter O'Nion han sido perseguidos por una unidad Decepticon de infiltración, y su única esperanza de sobrevivir yace en el Autobot médico Ratchet.


Ha pasado tiempo. Tal vez demasiado. Una afirmación muy adecuada para este que les escribe. Y para aquello sobre lo que escribe. Ha pasado prácticamente un año desde la última actualización de este blog. Y tengo sensación de vértigo si me paro a pensar cuanto tiempo ha transcurrido desde que estos ojos (antaño mucho más inocentes) vieran por última vez a aquellos robots transformables de Hasbro, bien en su versión de animación; bien físicamente siendo modificados por mis propias manos como figuras de acción. Blog, Transformers. Transformers, blog. Buen momento para recuperarlos a ambos, ¿no creen?
Y es que el tiempo no pasa en balde. Y todos sabemos que hay franquicias que envejecen mejor que otras. Lo que nadie pone en duda, es que si una vez dieron dinero, volverán a hacerlo. Sólo hay que dar con el enésimo giro de tuerca que conecte con las generaciones contemporáneas. Y a rodar. Cierto es que los famosos muñequitos han sido protágonistas de una nueva serie de animación tras otra en ese intento de mantener moribunda a una gallina que, sin que haya oro de por medio, casi ni pone huevos. Hollywood, fiel a su cada vez más acuciante carencia de ideas innovadoras también ha probado suerte con los seres venidos de Cybertron, con el consecuente éxito de taquilla, y las imprescindibles malas críticas en los medios. Pero se trata de un inteligente intento en otro medio artístico y de ocio, como es el mundo de los videojuegos, el que reavive mi interés por la serie: Transformers: Guerra por Cybertron del que posiblemente hablemos en un futuro no muy lejano.
El medio más plausible para calmar mis nuevas ansias no era otro que volver a revisionar la serie de animación original (aquella que los entendidos coinciden en llamar Generación 1); tarea que aún no he completado con éxito. Precisamente porque se trata de una serie pensada para los ojos de un niño. No obstante, su único propósito era la de promocionar y dotar de trasfondo a una línea de juguetes. Para los argumentos complejos, ya contabamos con nuestra imaginación. ¿Dónde encontrar esos argumentos de mayor interés que además contaran con los protagonistas causantes de mis inquietudes? La respuesta es sencilla: tebeos. Esa suerte de cajón de sastre donde toda saga con un mínimo de seguidores acaba encontrando la continuidad que le fuera negada en su medio de origen. Pero, los Transformers han pasado por al menos tres editoriales, cada una de las cuales cuenta con su propia línea temporal. ¿Cual elegir?

Como la idea era que esto no se tratase de una moda pasajera como tantas otras, opté por los robots de IDW Publising. Por aquello de que son los que se publican en la actualidad. Sin embargo, no resultó fácil seguirle la pista a lo ya impreso en Estados Unidos (aqui, como es habitual, de momento nada de nada). Ya que el sistema de publicación está basado en una colección de miniseries interconectadas entre si. Esto que puede asustar al lector más casual, se convierte en un gran aliciente para el amante de la caza de la continuidad. Y pese a que lo ideal es leerlo todo por fecha de publicación, intercalando las distintas series conforme se fueron poniendo a la venta (para ayudaros os recomiendo la imprescincible http://comicbookdb.com), aquí hablaremos de cada una de ellas por separado por cuestiones de logística.
Los seis primeros números de la saga (más un numero 0 introductorio publicado con varios meses de antelación) reciben el subtítulo de Infiltration. En esta reinterpretación de la saga, tras arrasar Cybertron, la guerra entre Autobots y Decepticons se ha extendido por toda la galaxia. Un punto bastante interesante que nos permite tener a la centena de robots de uno y otro bando en distintos escenarios de manera coherente. Así nos evitamos esas molestas apariciones de nuevos personajes sin avisar en la serie de animación, o aquellos capítulos de relevancia donde sólo aparecian un puñado de los héroes (siempre pensabamos que los demás estaban de permiso, ¿verdad?). Pero además, permite estructurar la totalidad de las miniseries en torno al argumento, ya que en cada planeta donde se traslada el conflicto, se siguen una serie de fases protocolarias para su conquista (dejando el conflicto directo para miniseries posteriores). La Infiltración es sólo la primera de ellas. Así que de momento, no contamos con un gran números de personajes en el planeta, algo positivo para aquellos con dificultad a la hora de ir haciéndose con los nombres de cada uno de los robots. 
El objetivo de esta entrega, es el de captar el interés. Como pueden ustedes imaginar, las cosas se salen del cauce habitual al meter en la ecuación a los inevitables humanos adolescentes. En esta ocasión el guionista ha logrado que no resulten tan planos como en adaptaciones previas (no, no vamos a entrar a hablar de las películas, ¿verdad que no?) de manera que no molestan al lector, aunque éste dificilmente los hará salir del discreto segundo plano que se merecen al lado de los cybertronianos, auténticos protagonistas. El hecho de que, tras la lectura de los seis números, sepamos que hay más fases (y mucho peores); los giros argumentales de última hora que ponen a la Tierra en el punto de mira de toda la contienda galáctica, los indicios de que al menos hay dos facciones más en juego (ambas representadas por humanos) y algún misterio planteado para dar juego durante varias entregas hacen que el lector se quede con ganas de más. Y eso no siempre ocurre.
Gráficamente la verdad es que el cómic resulta muy agradable a la vista. Más que correctamente dibujado, todos y cada uno de los robots son cláramente reconocibles para el ojo amigo; tanto en su forma de vehículo como de robot. Los humanos y las tan difíciles reacciones faciales también cumplen por encima de la media. Y la narrativa gráfica en su conjunto resulta atractiva. Así que técnicamente nos encontramos ante una obra que cumple sin problemas.
En definitiva, una grata sorpresa si alguno anda buscando historias protagonizadas por los Transformers que tengan algo más de "enjundia" que las protagonizadas en la ya veterana serie de animación. Imprescindible para los fans, recomendable para los curiosos. Si los robots que se convierten en coches no son lo tuyo, aquí no tienes gran cosa que hacer.

jueves, agosto 04, 2011

Furia Ciega

Furia ciega está protagonizada por Nicolas Cage en el papel de Milton, un delincuente habitual que se escapa de la cárcel en busca de una última oportunidad de redimirse. Decidido a detener a una despiadada secta de fanáticos que asesinó a su hija, tiene tres días para hacerlo antes de que sacrifiquen a su nieta bajo la luna llena. Milton debe encauzar su furia más allá de los límites del hombre para salvar a su último vínculo con la humanidad.

Le acompaña Piper, una joven camarera sexy y lista que "toma prestado" el Muscle Car rojo de su ex novio para ayudar a Milton. Ahora, ambos se encuentran tras la pista del carismático Jonah King y sus seguidores asesinos. King está dispuesto a lanzar a cada uno de sus fieles bajo las ruedas del Black Challenger turbo del 71 de Milton para cumplir su destino e instaurar el infierno en la Tierra.

Sin embargo, la sangrienta secta es el menor de los problemas de Milton. La policía también va tras sus pasos. Y aún peor. Un enigmático asesino conocido simplemente como El Contable hace lo propio. El Contable sabe lo que Milton intenta hacer y no le importa. Con una furia terrible, perversa e hipnótica, El Contable persigue a Milton sin descanso y a una gran velocidad por las carreteras olvidadas del Sur de Estados Unidos.

Impulsados por los octanos y por pura rabia, Milton y Piper deben combatir los ataques de los discípulos de King, vengar a su hija asesinada y salvar a su nieta antes de que se agote su última oportunidad para redimirse.


Seamos sinceros. La película no es buena. Y no lo es por varios motivos. Sin embargo, tiene un gran punto a su favor. Es capaz de no tomarse en serio a sí misma cuando corresponde.

Veamos. Nos encontramos ante una road movie con tintes sobrenaturales. Rodada en 3D (ahora volveremos sobre eso) por lo que nadie debería esperar una trama compleja y profunda. Y además con Nicolas "peluquín" Cage (menos mal que no le dejaron en su día hacer de Superman) a la cabeza del reparto. Y eso tampoco es especialmente bueno. Para colmo, muchos de los efectos digitales rozan el aprobado justito. Tampoco mola eso. Si hemos dicho que la trama no es compleja, también sería de recibo mencionar que es altamente previsible. Y para colmo, la supuesta "sorpresa" sobre el origen de protagonista, se ve venir desde los primeros compases de la historia.

Oye, y sin embargo, este que les escribe se lo ha pasado teta viéndola. Yo aún diría más, no me he aburrido ni siquiera un poquito. ¿Por qué? En primer lugar, porque efectivamente, la película está rodada en 3D, y muy bien rodada, prácticamente toda la película aprovecha las capacidades de la nueva tecnología. Y lo hace con muy buen gusto, huyendo del recurso fácil de lanzar cosas a la cara del protagonista y buscando encuadres con objetos y personajes en distintos términos (o planos) de profundidad. ¡Un minipunto para el equipo de la película! Y lo más importante. Que aunque la trama no pasa del entretenimiento somero, no se complica con florituras. Incluso se guarda algunas escenas para reirse de sí misma al más puro estilo "mira nena, como molo". Más de uno que ha intentado hacer películas similares en serio ha metido la pata. Y en relación a esto me gustaría meter un poco de cuña.

Esta película (obviamente con algún cambio sobre el personaje protagonista) hubiera funcionado de putísima madre (si me perdonan la expresión) como punto de partida para el Motorista Fantasma. Lo digo totalmente en serio. Obviamente no llegaría al nivel de el Batman de Christopher Nolan. Y seguramente no pasaría el listón de las últimas producciones de la Marvel (con la salvedad, quizás de IronMan 2 que también es mala con avaricia). Sin embargo, hubiera dado muchísimo mejor resultado que el despropósito que fue la primera película del cráneo llameante. Señor Cage, a ver si se deja usted caer con algo del estilo a esto para la segunda entrega que ya tienen entre manos.

Muchos defectos y tan solo dos puntos fuertes. Y vive Dios que las virtudes seguramente no puedan soportar la carga de los aspectos negativos en las mentes más críticas. Sin embargo, compensan lo suficiente como para que el resultado final sea medianamente digno, y sobre todo, entretenido. Seguramente no mereciera la pena lo que vale una entrada en salas 3D. Y seguro que no justifica la compra de un carísimo televisor provisto de esta tecnología. Lo que sí es seguro es que con el tiempo, cuando todos los televisores incorporen las dichosas gafas (o no), si que se trata de una opción muy a tener en cuenta para ver con los amigos.

En definitiva, un producto bastante entretenido pero que en sí mismo no posee ninguna cualidad que justifique un desembolso de dinero. Yo la recomendaría a más de uno.

domingo, julio 31, 2011

Juego de Tronos

Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddar Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte de su amigo el rey Robert Baratheon, llamado el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddar Stark ocupará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de todos los suyos.

En un mundo cuyas estaciones pueden durar decenios y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapará en sus fauces a los personajes... y al lector.


No le hace justicia. Y cuidado, se trata de la sinopsis oficial que podemos encontrar en la contraportada del libro. Pero, ¿que descripción haría justicia a una novela como esta?

Posiblemente ninguna. Y es que tratar de resumir Juego de Tronos en quince o veinte líneas resulta ardua tarea. Sobre todo si además, queremos captar la esencia, aquello por lo que se trata de una gran obra. No, definitivamente todo eso no se puede conseguir en un par de párrafos.

¿Qué es una novela río? Desconocía el término hasta que la novela cayó en mis manos. Digamos que es una novela en la que la historia se va bifurcando, como en un río, para al final acabar en una gran desembocadura. Si esto es así, no podemos encontrar mejor ejemplo de esta estructura narrativa que el del libro que nos ocupa. Lo más importante no es lo que está escrito (que es una verdadera maravilla). No, sobre todo, por lo que destaca el primer capítulo de la serie de Canción de Hielo y Fuego es por su estructura narrativa. Narrada en primera persona, con una decena de personajes protagonistas, y sin repetir escenas desde diversos puntos de vistal. R.R. Martin consigue que la historia avance a un ritmo endiablado.

Al finalizar cada capítulo nos deja en el punto más álgido de la situación. No queremos trasladar nuestra mirada a otro lugar (que puede encontrarse a miles de kilómetros de distancia), pero a las pocas páginas la cosa empieza a coger velocidad y justo cuando todo va a desbordarse... nuevo cambio de escenario. Lo dicho, un ritmo endiablado. Pero en ningún momento se cae en el error de hacer sentir al lector de forma estúpida. Y con sólo leer el nombre del protagonista de cada capítulo somos capaces de despegar en el mapa imaginario de Poniente y sobrevolarlo hasta la nueva hubicación.

Puede parecer que lo único importante de la historia es como está escrita. Y no el argumento en sí mismo. Para nada. La red de intrigas que el autor ha desarrollado es tan intricada, que a poco que se tire de uno de sus hilos empieza a desmadejarse completamente, aportando una cantidad de información (sobre todo traducida en nombres de personajes y casas nobiliarias) abrumadora. Los personajes son carismáticos. Están también elaborados que nos enamoramos de los más entrañables y detestamos profundamente a los más odiosos. La novela no deja indiferente. Y no se le puede sacar ningún defecto. En todo caso su duración, ya que Juego de Tronos sólo es el primer paso de un largo viaje que desgraciadamente aún está inconcluso. Y tal es la ansiedad de saber como acaba, que preocupa saber que el final, aún no está plasmado sobre el papel.

En definitiva, una novela no recomendada, sino de obligada lectura para todo el mundo. Sobre todo ahora que ha sido llevada a la pequeña pantalla con bastante acierto por la cadena HBO. Se acerca el invierno.