¿POR DONDE EMPIEZO?

jueves, julio 21, 2011

After Dark

Cerca ya de medianoche, Mari, sentada sola a la mesa de un restaurante, se toma un café, fuma y lee. Un joven la interrumpe: es Takahashi, un músico al que ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Ésta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño profundo, "demasiado perfecto, demasiado puro". Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante; Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba. Mari sufre una segunda interrupción: Kaoru, la encargada de un "hotel por horas", solicita su ayuda. Mari habla chino y una prostituta de esa nacionalidad ha sido brutalmente agredida por un cliente. Dan las doce. En la habitación donde Eri sigue sumida en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y poco a poco empieza a distinguirse en la pantalla una imagen turbadora: una amplia sala amueblada con una única silla en la que está sentado un hombre vestido de negro. Lo más inquietante es que el televisor no está enchufado...

Se confirman las sospechas. La literatura japonesa (a la que hasta hace muy poco jamás hubiera planteado acercarme) es muy parecida al cine japonés. Cosas de la cultura, digo yo.

Me permiten que (como habitualmente hago), me vaya por las ramas. Dado el tipo de productos de ocio que suelo consumir, en ningún universo alternativo hubieran estas manos cogido un libro de literatura orienta de una estantería de su correspondiente librería. Pero vivimos tiempos interesantes. Tiempos donde el ávido lector puede llevar en una pantallita del tamaño de un tebeo una biblioteca de más de 80 ejemplares (y aumentando). Yo aún diría más. Vivimos tiempos donde hay gente que disfruta poniendo a disposición de los demás, un trabajo fino, elegante y de calidad. Estoy hablando de los chic@s de ePUB GRATIS: Libros con estilo. Una auténtica mina de oro para aquellos amantes de la lectura. Ya sea por la cantidad de libros disponibles, ya sea por la variedad de los mismos; ya sea, sobre todo, por la calidad y el mimo con el que están hechos. Gracias esta página estén ustedes seguros que muchos más libros serán analizados en estas lineas.

Haruki Murakami. ¿Les suena? Si la respuesta es afirmativa, ya son ustedes mucho más cultos que yo. A los que le suene a chino el nombre (concretamente a japonés), no cometan el error que este que les escribe cometió de quedarse sólo con las últimas líneas de la sinopsis, esas que parecen estar hablando de última película de terror oriental de moda. Aunque pensandolo bien, si pensar que se encuentran ante una novela de miedo es la excusa para que se acerquen al libro. Por favor, equivoquense. En cualquier caso, pasen y vean.

Porque no, definitivamente no, After Dark no es una novela para pasar miedo. Es verdad que hay misterio. Ese algo sobrenatural que tiene la noche. Aquello que parece acechar en las horas de la madrugada, en los lugares más oscuros. Pero la novela que nos ocupa tiene un marcado tono costumbrista. Sólo por eso ya resulta interesante. En poco más de 150 páginas, se muestra un reflejo de como funcionan las urbes niponas en la noche. Se dice que Tokyo es la ciudad que no duerme (¿o esa era Nueva York?, en cualquier caso, nos sirve el ejemplo); y en este libro vemos muy bien como funciona esa segunda vida diaria de la ciudad. Y en ese latir incesante, un grupo de personas, sin aparentes vínculos en común entre ellos, veran como por una noche, sus vidas se cruzan obligandoles a mostrar su verdadera cara, esa que nos devuelve la mirada cuando nos reflejamos en el espejo.

El ritmo pausado del que suelen hacer gala los japoneses en el cine se ve reflejado en su literatura. El libro casi parece más un guión cinematográfico con anotaciones explicativas. Aqui la única duda que le queda al lector es el misterio en sí. Por lo demás, en todo momento somos informados con todo lujo de detalles de lo que ocurre. Esto que podría llegar a desesperar a los más impacientes, si se recibe como lo que es, una invitación a disfrutar de una lectura pausada (los protagonistas tienen varias horas por delante, usted querido lector, también; no hay prisa); ayuda a la inmersión en la obra. No se trata de una historia lenta. Es más bien una trama paciente, donde cada cosa será revelada a su debido tiempo. Puede que las cosas desconcierten un poco al principio, que algunos detalles no desvelen la importancia que parecen tener. Pero cuando corresponda, todo cobrará sentido.

En definitiva, After Dark nos presenta una historia muy interesante, muy bien llevada (de forma original para los que no seguimos la literatura del país del Sol Naciente) y que nos llevará a escarbar en los rincones más oscuros del alma del nipón cosmopolita.

domingo, julio 10, 2011

Cars 2

Rayo McQueen y su amigo, la adorable grúa Mate, viajan al extranjero para participar en el primer Campeonato Mundial en el que se decidirá cuál es el coche más rápido del planeta. La primera escala es Tokio (Japón), donde Mate tendrá que convertirse en una espía secreta al verse envuelta inesperadamente en un caso de espionaje internacional, que la llevará a París y a Londres. También vivirán una aventura de proporciones épicas al viajar a Porto Corsa (Italia), para disputar el Campeonato. Sin embargo, la pareja tendrá que renunciar a los placeres de la Riviera italiana -yates, playas y pasta al pesto- ya que Mate está muy ocupado con su labor de espía, mientras que McQueen compite contra los mejores coches del mundo.

Los chicos de PIXAR lo han vuelto a hacer. Esto es: un trabajo bien hecho. Después de 12 años (desde que se estrenara en cines Toy Story, la primera película de animación por ordenador), el trabajo de este estudio de animación ha sido tan constante que ha convertido el visionado de sus películas en la pantalla grande en una tradición. Siempre, siempre, siempre. Trailer de la nueva producción (que se estrenará el verano que viene), un cortometraje (posiblemente superior a cualquier largometrage visto) y dos horas de diversión, buenas historias y animación sorprendente.

El combo de este año han sido Brave (trailer), Toy Story Toons: Vacaciones en Hawaii (cortometraje) y por supuesto Cars 2 (película). Del trailer no podemos decir mucho, sólo que pinta estupendamente y que, como siempre hacen en la casa de Luxo Jr. cuando no trabajan en una secuela, se tratará de un enfoque completamente nuevo. El cortometraje nos permite hablar un poco más. Delirante, como suele ser habitual. El subsello Toons parece dar pie a una posible serie de cortometrajes con los personajes de Toy Story (como ya ocurriera con Cars Toons: Los Cuentos de Mate). De momento siguen aprovechando el filón de Ken (nunca un juguete dio tanto juego) para darnos unos minutos de la diversión más imaginativa.

Y entramos ya en materia. Cars 2. Película a la que algunos se han acercado recelosos y otros ni siquiera van a darle la oportunidad. Reacciones justificadas (hasta cierto punto) si recordamos que su primera entrega es posiblemente el peor trabajo de la compañía. Lo que no quiere decir ni muchísimo menos que fuera malo. Pero claro, cuando te acostumbran a delicias como Wall-E, Toy Story 3 o Monstruos S.A., las expectativas no perdonan. ¿Qué vamos a encontrar en Cars 2 entonces? Empecemos por lo más sencillo. La animación. El trabajo de animación en PIXAR suele ser tan sobresaliente que no recaemos en su importancia. Estos estudios de animación no sólo intentan superarse película a película para traer una historia más original y divertida (cosa que suelen conseguir habitualmente). Para cada nueva entrega, además intentan innovar en el campo de la animación. Y ya sólo por esto merece la pena ver la segunda entrega de las aventuras de estos coches tan peculiares. Se trata de un trabajo delirantemente delicioso. Si en su día me sorprendió el pelo de Sully (Monstruos S.A.) o el tratamiento del agua en Buscando a Nemo hoy me toca quitarme el sombrero ante el trabajo de decorados (al menos 4 ciudades enormes recreadas a la perfección) que han realizado aquí. Y nuevamente rompo (en la misma línea) una lanza a favor del 3D. Pero del buen 3D. El 3D de Avatar, El Santuario o las tres entregas de Toy Story. Definitivamente un trabajo sobresaliente. En este aspecto Cars 2 no debe envidiarle nada a ninguna de sus compañeras.

Vale, todo esto lo sabíamos sin ir a ver la película. ¿Pero realmente aporta algo? Eso es según se mire. Se trata de una película de coches. Si no te gustan, posiblemente no debas verla (aún así hay garantías de no sentir que tiras tu dinero). Si no es así (ya sea porque te gusten, o simplemente, te dé lo mismo), ya puedes plantearte otras cosas. Veamos. Una de las cosas que más se criticó en la primera Cars es que se notaba demasiado la mano de Disney en todo aquello. Problema resuelto. De verdad. En ese aspecto esta secuela es muchísimo más completa, trepidante y divertida. En cuanto al argumento en sí mismo... Ahora no se trata de una película de carreras. Por lo que es lógico que el protagonista ya no sea MacQueen. No, esta es una película de espías. Y aquí es donde creo que radica mayormente el interés del filme. Han hecho una película de James Bond (que no tiene absolutamente nada que envidiarle a muchas entregas del agente 007) donde "el coche de Bond es el protagonista". En su día sorprendió (gustara o no gustara la película) como era aquello de un mundo habitado por coches. Ese concepto se eleva a la enésima potencia y posiblemente sea el verdadero motor que mueve la trama. Y si MacQueen no puede ser el protagonista. ¿Quién pueden serlo? La respuesta era clara. Pero no porque Matte sea un elemento cómico fácil de introducir en cualquier secuencia (que lo es), sino porque cumplía los requisitos para ascender de secundario a protagonista. Si no te cae bien Mate, no veas esta película. Pero, ¿a quién no le cae bien esta campechana grúa? Dejemoslo claro entonces, el argumento no estará al nivel de las grandes joyas de PIXAR, pero supera por enteros a su precuela y lo que es más importante. El estudio de animación del flexo sigue jugando en su propia liga.

En definitiva, película recomendada al 100% para prácticamente todo el mundo. Una animación sublime, un 3D impresionante y dos horas de diversión sin complicaciones. Gracias PIXAR por seguir haciendo bien vuestro trabajo. Nos vemos dentro de un año en Brave.

miércoles, junio 15, 2011

¡Caramba!

¡Caramba! es un fanzine de humor que habla de eso mismo, del humor. Un total de 30 autores reunidos en 100 páginas para hablar de los mecanismos que nos hacen reír, descubrir cuántos significados se le pueden dar a un mismo chiste y ponerle cara a Jaimito, al perro Mistetas, a los de Lepe y al inglés, al francés y al español, entre otros personajes populares.

En ¡Caramba! podrás encontrar historietas, textos y pasatiempos de Albert Monteys, López Rubiño, Joan Cornellà, Mauro Entrialgo, Juanele, Rubén Fernández, Jorge Parras, Raúl Minchinela y Puño, Bernardo Vergara, Santiago García y Javier Olivares, Jorge de Cascante, Laura Pacheco, Sergio Córdoba y Juaco Vizuete, Manuel Castaño, Guille Martínez-Vela, Jose Luís Ágreda, Carlos de Diego, Luis Bustos, Juarma, Clara Soriano, John Tones y Guitián, Paco Alcázar, Andrés Palomino, Néstor F, Manel Fontdevila, Pedro Vera y Manuel Bartual, que es quién se ha encargado de coordinar todo esto con la inestimable ayuda de Alba Diethelm.

¡Caramba! incluye como complemento el álbum de cromos "Holocausto Australopithecus" de David Sánchez. ¡Una monada de álbum!


No voy a engañar a nadie. En los salones suelo evitar las mesas con los fanzines. Y reconozco que es una mala acción por mi parte. Es en esas mesas llenas de folios grapados donde se sientan aquellos que editarán en tapa dura el día de mañana. Otro tópico. Mea culpa. Los fanzines necesariamente no son folios grapados. Antes si lo eran, pero cada vez podemos encontrar con mayor frecuencia trabajos que no tienen nada que envidiar a las publicaciones de algunas editoriales. No, definitivamente los fanzines, al menos de momento, no son lo mio. Prometo enmendarlo.

Pero, ¿porqué me he lanzado sin pensarmelo a hacerme con este ¡Caramba!? ¿Es por la mosca de plástico o la chapa del perro Mistetas? Bueno, si, un poquito. Pero lo que realmente me hizo pulsar en el botón de "comprar" fueron los nombres que aparecían en la contraportada. Muchos de ellos ya consagrados en la historieta española. Pero además, quise tener muy en cuenta la temática del fanzine. Algunos se centran en el terror. O en un especial superehéroes. O Volumenes Temáticos de Chicas en Bikini. Pero en este caso, lo que estos 30 autores quieren analizar en profundidad es el humor en sí mismo. Cómo funcione, de qué y porqué nos reímos. Donde están los límites. Veamos si lo han conseguido.

Las primeras impresiones al sacar el librito del paquete han sido inmejorables. Sobre todo por los regalitos. Pero es que la verdad es que vuelve a sorprender la calidad de la edición para ser un fanzines (repito que seguramente la que hable en estos momentos sea mi incultura, ya rendiré cuentas con ella). Sin embargo, al hojearlo se aprecia ese estilo fanzinero (voy a intentar no reincidir sobre estos conceptos más, puesto que conforme escribo me percato de mi error y me siento realmente mal por ello) que podemos encontrar en otras publicaciones. Cada autor ha aportado su granito de arena dando su visión sobre el humor. Algo que recuerda mucho a los "extras" de la revista El Jueves.

Es precisamente este formato (fanzinero o de revista de humor, cada uno que escoja lo que prefiera) el que convierte a ¡Caramba! en una obra irregular; ya que depende de cada página por sí misma el salir airosa en la valoración del lector. He de decir en líneas generales que el conjunto total aprueba. Pero tampoco está demasiado cerca del sobresaliente. No deja de ser un experimento, y como tal, será en su continuidad (si llega a darse) donde con el tiempo, termine por aflorar la genialidad (o no).

En definitiva, una obra curiosa. Recomendada si te gusta un porcentaje alto de los autores aquí englobados, o tienes muchas ganas de poder ponerte una chapa que diga: ¿Has visto a Mistetas?.

martes, junio 14, 2011

Flash nº 01: La infame muerte de los villanos

Después de una temporada bastante agitada, Barry Allen por fin tiene tiempo para estar con su querida Iris y retomar su trabajo en la policía de Central City. Por desgracia, esa tranquilidad terminará en cuanto aparezca el cadáver de uno de sus peores enemigos. Con una investigación que tendrá unas consecuencias imprevisibles, comienza la nueva serie de flash escrita por Geoff Johns y dibujada por Francis Manapul con la ayuda de Scott Kolins.

La noche más oscura nos devolvió a varios personajes, entre los que se encontraban el Flash Reverso y el primer Capitán Bumerán. Este volumen relata y amplía el origen secreto de ambos villanos con ese estilo característico que usaban Geoff Johns y Scot Kolins cuando se ocupaban con las aventuras del Flash: Wally West. Pero eso no es todo, ya que los acontecimientos que aquí se incluyen suponen el primer paso hacia Flashpoint, la próxima gran saga del Universo DC.


Nueva etapa. No se cuantas van ya. Casi nos parecemos a esto de los tebeos. Donde nuestros héroes favoritos vuelven una y otra vez bajo el estandarte el archiconocido número 1. Y nunca mejor dicho en este caso, ya que nos encontramos ante el nuevo relanzamiento de el velocista escarlata después de lo acontecido en La noche más oscura. Resulta curioso que acabe de salir en nuestro país el primer recopilatorio de esta nueva etapa cuando acaban de anunciar que tras lo ocurrido en Flaspoint (ya veremos algo en el número 2) la totalidad de las colecciones del universo DC comienza desde cero. Esperemos durar mas que esta nueva colección de Flash.

De un tiempo a esta parte, el ciudadano español ha sido consciente de algo que en los callejones más oscuros de nuestras ciudades se denomina como "la crisis". Seguro que os ha llegado algo. Nadie ha escapado a esta situación, ni siquiera el mercado del cómic. Sin embargo, parece que hemos sabido disimularlo muy bien. Ya que no sólo se ha mantenido el ritmo de publicación habitual, sino que en algunos meses de salón, parece que seguimos empeñados en reventar las carteras de los lectores a base de tochales en tapa dura. En un intento de ser más selectivo, y por ello de gastar menos dinero (una vez más, una nueva etapa) este que les escribes canceló por completo su suscripción a la totalidad de las series regulares (o no) que seguía y que no eran pocas. Siempre se puede encontrar calidad en la novela gráfica, pero seamos serios. Por mucho que nos guste lo bueno, nunca nos resistimos a nuestra ración de mallas de colores. Pero... ¿qué comprar? ¿Qué seleccionar entre la ingente cantidad de colecciones de numeraciones interminables?

La respuesta tenía nombre propio. Geoff Johns. Durante largo tiempo puedo afirmar de haber disfrutado como cuando tenía 15 años leyendo lo que el mencionado guionista ha ido trabajando poco a poco, lentamente en Green Lantern, sus colecciones hermanas y sus correspondientes eventos. Si. Teniendo que elegir una sola colección, iba a ser Green Lantern. Pero la curiosidad mató al gato, o en este caso a su cartera. Y mirando y remirando qué más había escrito este señor, pude comprobar que lo del portador del anillo no había sido casualiad. Aquí había calidad. Especialmente a largo plazo. Y es que si de algo puede presumir Johns, es de saber plantar las semillas para crear toda una nueva mitología desde cero. Lo hizo con Green Lantern y después de leer Flash: Renacimiento y Flash: La Noche más Oscura. ¿Cómo no hincarle el diente a esta nueva etapa del velocista más famoso?

Sin embargo, por mucho que nos guste ver a Flash correr, las prisas no son buenas. Y en lugar de dejar que nuestro guionista preferido vaya sembrando su campo lentamente, como él sabe hacer; resulta que tenemos evento (de los gordos, señores) antes del primer año de colección, y que al final del mismo, Johns deja la colección para relanzar a Aquaman. Y es que, efectivamente, nos encontramos a un hombre con una hablidad reconocida para reiniciar o recolocar tanto a personajes como la totalidad de sus mitologías. Pero sinceramente, quedarse sólo con eso es como comprar un helado y comerse sólo el cucurucho. Y leyendo este Flash: La infame muerte de los villanos uno no tiene esa sensación de estar ante algo grande. Algo que nos deparará largas horas de entretenimiento cuando releamos etapas enteras de la serie. No. Se trata de una colección, de momento, muy entretenida. Una colección que de seguro nos reportará buenas sorpresas. Pero no es Green Lantern. Esperemos que Aquaman sí lo sea.

¿Quiere esto decir que alguien que ande apurando los centimos debajo de los cojines del sofá tiraría su dinero al comprar este tomo? Ni muchísimo menos. Que no sea de lo mejor de Geoff Johns no significa que no esté bien. Que lo está. Además, en el apartado gráfico nos encontramos como segundo dibujante a Scott Kolins. Y el tandem Johns-Kolins en Flash siempre es señal de calidad. Pero eso no es todo en la parte gráfica. A los lápices contamos con el que para mi era un completo desconocido, Francis Manapul. No se porqué, pero me gusta. Mucho. A partir de ahora estaremos muy pendiente a ver que más se trae este hombre entre manos (o entre lápices). Un buen guión (aunque no toque techo como otras veces) y dibujo delicioso. ¿Que más pedir?

Además, ya para ir cerrando, la verdad es que Planeta DeAgostini parece haber dado en el clavo con el nuevo formato para las colecciones del Universo DC. Tanto en el tipo de papel, como en el diseño y numeración. Especialmente interesantes me parecen los resumenes de la primera página. Además, este tomo (con nada menos que 8 números USA, más un especial) viene relativamente bien servido de extras. Ya que si bien la nueva mitología de Green Lantern es bastante fácil de asimilar, por aquello de los colorines. Todas estas nuevas teorías en torno a la Fuerza de la Velocidad son muchísimo más rebuscadas, y dificultan bastante la lectura sin los complementos explicativos adecuados. Como todo en esta vida, este diseño de colección pasará seguramente a mejor vida por uno nuevo. Incluso antes de que termine la colección.

En definitiva, un buen cómic. Muy entretenido con una interesante reintegración de Barry Allen al Universo DC. No llega al nivel de Green Lantern pero se puede recomendar sin miedo a represalias.

sábado, abril 30, 2011

Thor

La épica aventura de "Thor" traslada el Universo Marvel desde la Tierra en el presente hasta el reino místico de Asgard. En el centro de la historia está el Poderoso Thor, un poderoso pero arrogante guerrero cuyos imprudentes actos reavivan una antigua guerra. Como consecuencia, Thor es castigado a ser enviado a la Tierra, donde se ve obligado a vivir entre humanos. Cuando el villano más peligroso de su mundo envía a las fuerzas más oscuras de Asgard, Thor aprende lo que hace falta para ser un verdadero héroe.

Como ya hiciera en alguna otra ocasión, hoy me voy a permitir la licencia de parafrasear de nuevo a Rafael Marín. Y es que cuando coincido en una opinión sobre gustos con este hombre, dificil me resulta expresar lo que tengo en la cabeza sin sus mismas palabras.

"Marvel va construyendo poquito a poquito su versión cinematográfica de su universo historietístico. A la espera de que rescate los otros personajes que ya hipotecó en su día a otras empresas, el gran puzzle que se está formando en torno a la próxima película de Los Vengadores tiene en Thor un elemento más: como si estuviéramos viendo el Preview película a película, parece que se da casi tanta importancia al anuncio de lo por venir que a la película que nos toca ver en este momento.

Y la película es Thor. Dirigida por Kenneth Branagh, o sea, ese hombre que es experto en Shakespeare, que tiene un puñado de buenas películas en su haber, al que la crítica puso verde por su versión de Frankenstein (una película que no me gustó en su estreno y que he aprendido a valorar con el paso de los años, quizá porque a Branagh, como a todos, hay que escucharlo con su voz). De entrada, porque siempre hemos querido creernos que los tebeos del dios del Trueno, gracias a la labor de Stan Lee, son una mezcla de la jerga shakespeariana con la Biblia del rey Jaime, Branagh parecía el director ideal para el proyecto. Y, aunque no sale mal parado del reto, tampoco es que se note demasiado su personalidad. Pesa demasiado la producción, los efectos especiales, y sobre todo la gramática nueva a la que obliga el 3D (yo vi la peli en plano) , que obliga a demasiadas tomas generales y a objetos que flotan en los lados de la pantalla para que creen la ilusión óptica de que pueden tocarse.

La película es divertida. Lo mejor que puede decirse de ella es que se pasa volando. Lo peor, que es más simple que el mecanismo de un botijo. Con un presupuesto medianamente aceptable, parece que nos encontramos ante un episodio piloto de una serie de televisión y poco más. Se cuentan (y se cuentan bien) las bases del personaje, todo el entramado mitológico-contemporáneo, su ilación con la trama de SHIELD (aquí se vuelve a llamar SHIELD, no Escudo), y lo mejor de todo es que consigue algo que los cómics del personaje han logrado pocas veces: que la historia en Asgard y la historia en la Tierra se complementen bien. Thor parece en los tebeos condenado siempre a una división imposible: o eres superhéroe en Midgard o eres dios en Asgard; no siempre han casado bien las dos naturalezas del personaje: los propios creadores no se dieron cuenta hasta bien entrada la serie, o hasta que Larry Lieber dejó el campo libre a su hermano Stan (en los créditos, por cierto, se reconoce la autoría de Stan, Larry y Jack Kirby).

Un prólogo in media res algo fuera de lugar, una vuelta atrás para contar una infancia en una pincelada, una escena de coronatio interruptus (que recuerda, ay, a las producciones de Dino de Laurentiis), y luego una batallita espectacular con los gigantes del hielo (donde, para variar, no se ve nada), nos conducen a lo que ya esperamos: Thor exiliado en la Tierra, el encuentro con Jane Foster (ahora astrofísica, moderna y liberada: buen guiño a Donald Blake, aunque a mí me hubiera gustado que no eliminaran la parte del doctor cojo precursor de House y el encuentro del martillo) y las maquinaciones de Loki. O sea, la historia que hemos leído cientos de veces, con pocas variantes, en los cómics.

Con abundantes momentos humorísticos bastante bien conseguidos, los típicos "easter eggs" metareferentes que hacen las delicias del espectador conoscieur y pasan desapercibidos para el común de los mortales (el juego con Donald Blake, la alusión a Bruce Banner y a Tony Stark, el cameo de Clint Barton), personalmente eché de menos algo más de complejidad en la trama. La película casi se viene abajo cuando los Tres Guerreros más Sif aparecen en las calles del pueblito de Nuevo Mexico, puesto que nada pintan allí, pero como ya queda tan poco metraje, no hay tiempo de estropear mucho. Endereza en seguida, y antes de que uno se de cuenta está esperando que terminen los largos títulos de crédito para ver la escena postrera: como más del noventa por ciento de los espectadores de la sala se largan en cuanto empiezan las letras, uno no comprende esta manía, la verdad. Entre los trompazos del shot down final, pueden ustedes entretenerse leyendo los carteles que se van destrozando, y que casi parecen mensajes subliminales.

Chris Hemsworth da el papel. No tiene tiempo para más florituras, su personaje pasa velozmente de ser Cristiano Ronaldo a convertirse en Jed Bartlet, y habría que verlo con su voz original, porque la del doblaje es atroz (pero no se preocupen, más atroces son la de Hogun -el peor del casting-, y la de Sif). Anthony Hopkins hace de Odín en piloto automático (yo hubiera preferido a Brian Blessed, pero entonces Odin habría sido el Odín vanidoso y gritón). Y el controvertido papel de Heimdall, interpretado por Idris Elba... pues a mí me parece muy bien, qué quieren que les diga. El actor comunica bien la fuerza y la inmensidad física del personaje. Otra cosa es que el papel tampoco de para más, convertido poco menos que en el encargado del teletransportador del puente de mando de la Viking Enterprise.

La película le pertenece a Loki, y es ahí donde se nota que Branagh disfruta más, quizá porque el personaje es sibilino y manipulador y cobarde y mentiroso y resentido (o sea, puro Ricardo III), pero a la vez está lleno de matices y la sensación de incomprensión que le rodea hace que nos caiga bien. Tom Hiddleston, que ya compartió escenas con el propio Branagh en Wallander, comunica a la perfección las diversas capas de personalidad del dios del engaño: ahora noble, ahora dubitativo, ahora decepcionado, ahora malvado.

No, no sale Balder, lástima. Y si se preguntan ustedes, como me venía preguntando yo todo el rato, por qué el propio Branagh no había interpretado el papel del doctor Selvig, tendrán que esperar a los largos títulos de crédito para comprobarlo, más allá del hecho de la nacionalidad de Stellan Skarsgaard."