En el futuro, los recursos energéticos de la Tierra escasean. Las empresas mineras han perdido miles de millones de dólares y muchas vidas en una guerra sin sentido por el control y la explotación de la Luna. Ahora los robots rastrean el fondo marino.
El geofísico Michael Altman, destinado en una misión en la península de Yucatán, detecta extrañas fluctuaciones de gravedad dentro de un cráter. Algo pretérito y alienígena se esconde en las profundidades del océano, algo que puede beneficiar a la humanidad... o quizá no.
Altman decide llegar hasta el fondo de este misterio, un error que quizá le cueste la vida. Nadie quiere oír su teoría y el mundo se condena durante los siglos venideros. Ésta, finalmente, es su historia.
En el mundo del ocio, hay franquicias que funcionan, y otras que no. Ya sean superproducciones creadas a tal efecto; o pequeñas joyas nacidas de una buena idea y mucho trabajo. Mientras que de un juego estupendo como fue Mirror's Edge, no se supo más... otra obra nacida en las mismas fechas siguió unos derroteros muy diferentes.
La franquicia Dead Space ha dado lugar ya a cuatro videojuegos, tres cómics, dos películas de animación; y ahora, remontándonos al origen de todo: una novela. Entre las páginas del libro asistimos al inicio de todo. El protagonista, fundador de la religión dominante en la serie conocida como la Iglesia de la Unitología, aún no ha alcanzado su estatus de mesías. Será el descubrimiento de la primera Efigie (o Marker, todo depende de la traducción que encontremos) lo que de pie a que puedan nacer el resto de obras relacionadas con la saga.
Este es un movimiento que sin duda a día de hoy ya nos tomamos como natural. Desde que George Lucas popularizara el término "precuela" con su nueva trilogía de Star Wars cada vez hemos ido siendo testigos con más frecuencia de nuevas entregas que nos hacen retrodecer en el tiempo para rellenar esos huecos incompletos que las obras originales no explicaban; delibreradamente o no. En el caso que nos ocupa, aunque se aporta una cantidad de información considerable, al finalizar la novela el lector se sorprenderá (o no) planteándose nuevas dudas. Dudas que sumadas a las ya surgidas tras jugar a Dead Space y Dead Space: Extraction, haber leído sus respectivos prólogos en formato cómic, y haber visto Dead Space: Perdición; comienzan a ocupar un hueco bastante abultado en nuestras cabezas.
Ese pequeño truco de por cada respuesta, plantear dos preguntas, viene muy bien a la hora de desarrollar una trama en diferentes formatos; ya que de forma inexcusable los productos se entrelazan obligándonos a saltar de uno a otro en busca de las respuestas. Algo muy interesante para aquellos que reciben royalties por la franquicia. Pero no tanto para el fan que, contento en un principio por ser esa suerte de detective que intenta juntar las piezas del rompecabezas; pero que puede llegar a cansarse si el puzzle se complica demasiado. A día de hoy podemos garantizar que la serie Dead Space goza de buena salud. El tiempo dirá si estirar demasiado el chicle les pasa factura o no.
Centrándonos ya en la novela, se antoja entrenida. Los seguidores habituales reconoceran numerosos elementos que ir encajando con lo que ya saben de entregas anteriores (o posteriores, según se mire). El ritmo es adecuado, con capítulos muy cortos (de apenas un puñado de páginas) que saltan de personaje o escenario para ir desvelando la trama. Donde en los juegos el caos se desencadena nada más comenzar, aquí el argumento se va enrevesando, cargandose de fuerza para llegar al inevitable momento que nosotros, cazadores experimentados de necromorfos vemos venir. Bastante entretenida, y como ya decimos, satisfactoria en casi su totalidad por la cantidad de información que proporciona. Quizá, en sus páginas finales la cosa se enrevese demasiado (es verdad que casa a la perfección con lo que ya sabemos) dejando numerosos cabos por atar en una futura novela, o tal vez de forma retrospectiva en Dead Space 2 (lo acabaremos comentando aquí, tranquilidad).
En definitiva, una novela muy entretenida. De obligada lectura para aquellos que sigan fielmente la serie. Poco más. Incluso como libro de los amantes del terror flojea debido a que todo rompe en los últimos compases de la historia. Si has jugado a Dead Space, y te gustó: hazte con ella rápidamente.
